García Plaza dijo que Sevilla y Rcd Espanyol se medirán mañana a las 16:00 y que la espera será más corta. El técnico remató la idea con una advertencia que deja poco margen para la especulación: “El otro día había que ganar sí o sí y mañana hay que ganar sí o sí”.
El entrenador insistió en que el choque tiene el peso de un partido decisivo porque, a estas alturas, “ahora todos los partidos son vitales y más cuando te enfrentas a un rival directo”. También explicó que el ambiente ayuda y que espera “otro manicomio aquí” en un duelo que, dijo, puede empujar al equipo hacia la victoria.
García Plaza añadió que el Sevilla quiere “hacer un buen partido que nos lleve a la victoria” y que el plan es “tocar lo mínimo”. En su lectura del encuentro, no es lo mismo medirse con la Real Sociedad que con el Espanyol, porque “cada equipo tiene sus prioridades”, una diferencia que, a su juicio, cambia por completo el tipo de partido.
El técnico también dejó una pista sobre la alineación al decir que Isaac jugará porque “está mejor que el otro día”. Sobre Chidira Ejuke, recordó que pidió el cambio en el minuto 60 del compromiso anterior y, aun así, permaneció sobre el campo hasta el 90th minute. En ese mismo repaso, situó a Nemanja Gudelj y Lucien Agoumé en “un nivel excepcional” en Pamplona.
La semana llega cargada para Sevilla después de un resultado muy duro en Pamplona, aunque García Plaza sostuvo que el equipo también firmó un buen partido con un marcador corto ante Real Sociedad y que mereció más frente a Atlético de Madrid. Para el entrenador, el triunfo anterior dejó al equipo metido en la pelea y una nueva victoria lo acercaría más al objetivo en este final de liga.
Por eso, el encuentro ante Espanyol no se presenta como una cita más. García Plaza lo elevó al rango de prueba inmediata para medir si el impulso reciente de Sevilla se convierte en una reacción sostenida o se queda, otra vez, a un paso de lo que necesita.






