El Programa Gallego de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal cumple 13 años con más de 2.900 casos detectados y una participación que en 2024 subió al 56%, impulsada por el envío directo a casa del kit de toma de muestras. El sistema está dirigido a personas de entre 50 y 69 años y empieza con una pequeña muestra de heces para buscar restos microscópicos de sangre.
Si el test sale positivo, el paciente es citado para una colonoscopia, una prueba en la que se revisa todo el colon y se resecan las lesiones que podrían acabar desarrollando un cáncer en el futuro. Hasta ahora, alrededor del 6% de los test han dado positivo, pero solo 4 de cada 100 pacientes con ese resultado tienen realmente un cáncer de colon; el 96% restante no lo padece, aunque puede tener lesiones precursoras.
El programa se puso en marcha por el impacto del cáncer de colon en la salud pública. Ese tumor es el de mayor incidencia en España y el segundo con mayor tasa de mortalidad, y el Sergas ha ido elevando la cobertura de forma progresiva a medida que facilitaba el acceso al cribado. Antes se enviaba una carta para invitar a participar; ahora el kit llega directamente al domicilio, un cambio que ha ayudado a llevar la participación al 56% en 2024.
La diferencia entre detectarlo a tiempo o demasiado tarde sigue siendo brutal. Cuando el cáncer de colon se aborda en estadios precoces, la supervivencia es del 95%; en fases avanzadas puede bajar al 10% a los cinco años. Por eso, como resume Elena Castro Ortiz, el cribado no solo permite el diagnóstico precoz, sino también prevenir que el paciente pueda desarrollar en algún momento la enfermedad.





