Las amenazas de tiroteo detectadas en planteles educativos de Campeche y Ciudad del Carmen surgieron de retos virales difundidos en redes sociales, y la Secretaría de Educación del Estado respondió de inmediato con la activación de protocolos de atención. La dependencia informó que no se suspendió el servicio educativo en ninguno de los casos.
Víctor Sarmiento Maldonado dijo que el fenómeno ya había sido identificado antes en el norte del país y que después comenzó a replicarse en otras regiones como parte de un uso inadecuado de plataformas digitales. En Campeche, la Seduc adoptó un protocolo nacional sugerido por la Secretaría de Educación Pública y lo adaptó al contexto local para ponerlo en marcha de forma inmediata.
La reacción incluyó el despliegue inmediato de brigadas del programa Convive en cada caso para dialogar con directivos, docentes, estudiantes y padres de familia. También se buscó identificar al alumno o alumna responsable de emitir los mensajes de amenaza y darle atención socioemocional. El protocolo contempla la intervención de psicólogos, medidas disciplinarias formativas y, cuando hace falta, la canalización a instituciones de salud mental.
La autoridad educativa dijo que la participación activa de los padres de familia es parte central de la respuesta. Entre las medidas aplicadas están la observación activa, la justicia restaurativa, la firma de compromisos conductuales y actividades pedagógicas orientadas a fomentar la cultura de paz. La Seduc también mantiene acciones permanentes para atender casos de acoso escolar o bullying detectados en las inmediaciones de planteles de Campeche, Carmen y Calkiní.
La dependencia precisó que se han registrado entre seis y siete incidentes en distintos centros educativos, incluidos planteles de nivel medio superior, y que la intervención se extiende más allá de las aulas porque algunos hechos ocurren en espacios públicos cercanos, como parques y áreas comunes. En coordinación con otras dependencias, el gobierno trabaja en la recuperación y aprovechamiento de esos espacios mediante actividades culturales, deportivas y recreativas.
La Seduc reiteró que ningún caso ha sido ignorado y que todos están siendo atendidos con acompañamiento institucional. Su lectura es clara: para frenar las amenazas virales y el bullying no basta con reaccionar al episodio, sino atender las causas de fondo, fortalecer la educación socioemocional y promover un uso responsable de la tecnología entre niñas, niños y adolescentes.